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Nuevas normas para el reconocimiento o difusión de cursos
El colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias, comunica por la presente, la decisión tomada en materia de reconocimiento o difusión de actividades formativas, en la pasada Asamblea General, el día 15 de diciembre de 2018. Esta decisión es la conclusión final tras celebración de la Mesa Debate sobre Terapias complementarias y previa aprobación de los acuerdos alcanzados por los asistentes a la misma.
La Asamblea General del Colegio Oficial de Fisioteapeutas de Canarias, máximo órgano de expresión de la voluntad colegial, ha aprobado requerir, a cualquier entidad, empresa o particular que solicite reconocimiento o difusión sobe un curso, jornada o congreso, la justificación del tamaño de efecto de la actividad que se vaya a llevar a cabo, como se señala en la cuarta conclusión acordada por los asistentes a la citada Mesa Debate:
"Usar el tamaño de efecto como herramienta que nos permita priorizar y ordenar nuestras actuaciones en la práctica clinica, con independencia de si la terapia pueda ser considerada complementaria o no. Desde el COFC debiéramos procurar a los colegiados información que les facilite la toma de decisiones".
Asi mismo, y por consiguiente, se aprueba también solicitar, y como indica la conclusión quinta, apartado b, demostrar un "Tamaño mínimo de efecto de 0.3 para las formaciones que se publiciten por los medios habituales del COFC".
Para mayor información al respecto se adjuntan los acuerdos de la Mesa Debate.
CONCLUSIONES A LA MESA DE DEBATE:
Tras el acogimiento de la mesa de debate sobre terapias complementarias celebrada el pasado día 29 de septiembre en ambas sedes del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias (COFC) y en conexión online desde diferentes puntos del archipiélago, intentando así dar la máxima difusión y oportunidad de participar a todo el colectivo de fisioterapeutas de Canarias, toca el momento de unificar y manifestar las conclusiones del debate que tuvo lugar tras las ponencias de los invitados.

Primeramente, debemos saber cómo nació esta profesión y como ha ido evolucionando. Es muy importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos. Ha habido cambios continuos y constantes en el mundo de la Fisioterapia. La profesión ha caminado a pasos agigantados mientras las leyes que la rigen han sido mucho más estáticas. Y hemos de considerar también la juventud de la profesión como carrera universitaria independiente y autonomía plena.

Al hilo de la creación de las leyes que rigen nuestra profesión, en la elaboración de la ORDEN CIN se intentó no cerrar puertas, y ser inclusivo para dar cabida al mayor número de abordajes, técnicas y métodos que fuera posible. Por ello, la Orden CIN da respaldo legal en términos tal vez demasiado genéricos para el uso y aplicación de terapias complementarias y alternativas, cuya seguridad y eficacia esté demostrada según el estado de desarrollo de la ciencia.

De igual forma, estas terapias aparecen en el artículo 2 de los Estatutos Generales del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas. E incluso alguna vez el Ministerio de Sanidad y Consumo ha respondido a alguna consulta que los fisioterapeutas puedan hacer determinadas técnicas complementarias siempre que se posea una preparación específica en ese campo, bien porque haya sido estudiada en los programas formativos de la titulación, o por medio de posgrados debidamente acreditados. Además, la WCPT (World Confederation for Physical Therapy) incluye la acupuntura como técnica propia de la Fisioterapia.

Sin embargo, sabemos que determinadas terapias rozan la charlatanería, y pueden suponer un serio peligro para la Salud Pública cuando se venden como alternativas y no como complementarias, y se anima a los pacientes a abandonar tratamientos convencionales más evidenciados y respaldados por la comunidad científica.

El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad publicó en el año 2011 un primer documento de análisis de situación de las terapias naturales, en el que curiosamente incluyen las terapias físicas y manuales, que la mayoría de los fisioterapeutas consideramos tratamientos convencionales, entre otras técnicas complementarias, precisamente porque entienden que la investigación científica E-mail: Info@fisiocanarias.com 2 en este campo está poco desarrollada. Por tanto, cabe plantearse si el nivel de evidencia que exigimos para determinadas terapias es el mismo que aplicamos a las técnicas y métodos que usamos habitualmente en fisioterapia.

Desde esta perspectiva debemos ser más críticos que escépticos tanto a la hora de leer artículos científicos como de realizar ciertas técnicas. Es nuestro deber como fisioterapeutas estar actualizado con la mejor evidencia científica que haya hasta el momento.

Actualmente usamos técnicas que hasta hace unos años creíamos que funcionaban por unas vías y la investigación ha puesto de manifiesto que los mecanismos de acción de esas terapias son otros.

La investigación en terapias complementarias no es del todo válida si quien la realiza no conoce la técnica con rigor. La investigación requiere honestidad para saber prever los posibles sesgos y buscar la forma de atenuarlos, y es muy conveniente conocer no sólo el método de aplicación sino también la filosofía que inspira la técnica para controlar todos los parámetros posibles.

Como conclusión general, tenemos que ser honestos con nosotros mismos y saber que estamos avanzando rápido pero que el marco normativo legal no se adapta a la misma velocidad. Necesitamos investigar y evidenciar muchas técnicas que hoy en día usamos donde no hay claridad de por qué funcionan y qué efectos tienen en los pacientes. Debemos hacer estudios que nos permitan priorizar los distintos abordajes o métodos posibles según el tamaño de efecto. Debemos ordenar y justificar lo que hacemos, y para ello debemos mejorar en el camino hacia un mejor diagnóstico, elegir como hacemos las mediciones y tener en cuenta las expectativas del paciente ya que debe ser él el objetivo de nuestro tratamiento.

Esta mesa de debate se centró más en la acupuntura, pero las conclusiones pueden extrapolarse a otras terapias complementarias, o con las técnicas que están en entredicho por falta de estudios, como base fundamental para seguir una línea coherente desde las decisiones que se tomen desde la Junta de Gobierno.

Como conclusiones específicas de esta mesa de debate que deben orientar futuras actuaciones de la Junta de Gobierno del COFC apuntamos a modo de resumen las siguientes:

1- Promover actuaciones encaminadas a erradicar en el marco normativo legal de la Fisioterapia la mención a terapias alternativas, manteniendo el término complementarias. La palabra alternativa en sí misma sugiere la sustitución de terapias convencionales más evidenciadas, y constituye por tanto un serio peligro para la Salud Pública.
2- Ser críticos, pero no escépticos. Todo lo que aplicamos en la práctica clínica debe estar sustentado en la mayor evidencia posible. Pero eso no implica descartar automáticamente aquellos métodos que no han sido suficientemente estudiados o no lo han sido de la forma adecuada. Se debe fomentar la investigación para facilitar la incorporación en la práctica clínica de aquellas técnicas que demuestren ser eficaces.
3- Utilizar el mismo criterio de calidad de la medida en todos los métodos de intervención en fisioterapia. Hemos de recordar que lo que para nosotros es terapia convencional para otros profesionales está tan poco evidenciada como otras terapias complementarias. Y es además posible que abordajes habituales en Fisioterapia menos cuestionados que las terapias complementarias puedan tener una menor evidencia científica.
4- Usar el tamaño de efecto como herramienta que nos permita priorizar y ordenar nuestras actuaciones en la práctica clínica, con independencia de si la terapia pueda ser considerada complementaria o no. Desde el COFC debiéramos procurar a los colegiados información que les facilite la toma de decisiones.
5- Tener también la herramienta del cálculo del tamaño de efecto para orientar algunas decisiones habituales en Junta de Gobierno. Particularmente proponemos:

a) Tamaño mínimo de efecto de 0.6 para las formaciones que organice y oferte el COFC, salvo causa debidamente justificada para usar un rango menor, que en todo caso ha de ser superior a 0.3.
b) Tamaño mínimo de efecto de 0.3 para las formaciones que se publiciten por los medios habituales del COFC.
c) En la práctica clínica diaria de nuestros colegiados el COFC puede verse obligado a aplicar el procedimiento disciplinario por infracción del artículo 1.2 de nuestro código deontológico, esto es: “…No se permitirán las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica, las que prometen a los pacientes o/y a sus familiares curaciones imposibles, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados, la aplicación de los simulados, o el ejercicio de la Fisioterapia mediante consulta exclusivamente por carta, teléfono, radio o prensa…”
La carencia de base científica de la práctica aplicada será considerada probada si el tamaño de efecto es inferior a 0.3. La aplicación de métodos con tamaño de efecto inferior puede ser recriminada si se constata que no se ha solicitado debidamente el consentimiento informado del paciente, no explicando el bajo nivel de evidencia de manera comprensible para el paciente, ni exponiendo adecuadamente las distintas opciones posibles y los riesgos en cada una de ellas.

Nota: El cribado por tamaño del efecto, tal vez sea complejo pues no todos los estudios lo reportan.